La amistad es nuestra religión; Nadie, nuestro Dios; y la ignorancia, nuestro templo. Bienvenidos.

viernes, 23 de abril de 2010

Lo mejor de Cyrano en el dia de Sant Jordi

"Una mujer que enamora sin artes, y mata sin querer.
Una trampa exquisita, una rosa embrujada,
en que el amor, si picas, te tiende una emboscada.
Quien ha visto su risa, conoce lo perfecto,
pues, de su humilde gracia, Dios es el arquitecto.
Compone lo divino con un gesto cualquiera,
y ni Venus sabría montar en su venera,
ni caminar Diana por los campos de lis,
como ella monta en coche, o pasea por París".

"Sabed que en este drama yo soy el director.
Y aunque valoro en mucho vuestra noble amistad,
quiero enfrentarme solo a toda la ciudad.
¡Contra cien hombres, yo!
Y que nadie me quite, por salvarme la vida,
el placer de vencerles."


"¿Ser miedoso? ¿Calculador? ¿Cobarde?
¿Tener con mil visitas ocupada la tarde?
¿Utilizar mi pluma para escribir falacias?
No, gracias, compañero. La respuesta es: no, gracias.
Cantar, soñar en cambio. Estar solo, ser libre.
Que mis ojos destellen y mi garganta vibre.
Ponerme, si me place, el sombrero al revés,
batirme por capricho o hacer un entremés.
Trabajar sin afán de gloria o de fortuna.
Imaginar que marcho a conquistar la Luna.
No escribir nada que no rime conmigo
y decirme, modesto: ah, mi pequeño amigo,
que te basten las flores, las frutas y las hojas,
siempre que en tu jardín sea donde las recojas.
Y si por suerte un día logras la gloria así,
no habrás de darle al César lo que él no te dio a ti.
Que a tu mérito debas tu ventura, no a medra,
y, en resumen, que haciendo lo que hace la hiedra,
aun cuando te faltare la robustez del roble,
lo que pierdas de grande, no te falte de noble."

"Confieso que es un vicio.
Disgustar me complace, no es ningún sacrificio.
Oh, amigo, si supieras lo bien que se camina
bajo miradas de odio y murmullos de inquina...
Si vieras con qué manchas adornan sus jubones
de baba, los cobardes, y de hiel, los bribones...
Pero yo, cuyo cuello el rencor endereza,
tengo que llevar siempre erguida la cabeza.
Y con cada enemigo se tensa la tirilla,
que me molesta, es cierto, pero que al tiempo brilla.
Pues, remedando en todo a la gola española,
el odio es un martirio, ¡pero con qué aureola!"

"Físico y pensador,
espadachín audaz,
conversador mordaz,
músico y escritor.
En sueños, volador,
y amante clandestino,
aquí yace... Su sino:
serlo todo y serlo en vano".


El Super Fénix

martes, 20 de abril de 2010

Hacia el vacío

Si en tu camino te encuentras al borde de un precipicio solo puedes saltar, bordearlo o retroceder. Ese hombre estaba en el borde y rodeándolo, regodeándose en el vértigo, en un mareo y pánico delirante. Obsesión de su imaginación: ¿qué había más allá? Muerte y vida. Saltar, caer, volar, el viento gélido y cortante, las rocas afiladas en una oscuridad insondable, suspendido en un terror oceánico, nada a lo que aferrarse, ahogo y al final otro mundo.

Fènix rememorativo

Shénkidiyú

En los ríos de la antigua China habitaba un ser muy especial. Era un pez mágico llamado shénkidiyú. Hubo una época en que pescadores y ricos caprichosos de todo el mundo invadían los grandes ríos chinos en busca del mágico pez. ¿El por qué? El mágico pez tenía la habilidad de hacer realidad los deseos más increíbles de aquél que lo mantuviera entre sus manos. Todos los hombres importantes de la época querían tener a ese ser especial para ver cumplidos sus sueños.

Pero la historia revela hechos colaterales. A causa de la búsqueda del shénkidiyú, se ocasionaron disputas entre naciones, batallas y guerras internacionales. No fue hasta 25 años después de que los aldeanos de la región suroeste de China dieran noticia de la existencia de ese mitológico ser que, por orden directa de los jefes del mundo, estallara la guerra mundial Shenki, cuyo objetivo era atrapar al pez pero con la condición de no haber condiciones: no existían los juicios de guerra; no habían represalias contra las atrocidades. La única condición era capturar el shénkidiyúcostara lo que costara.

Y los años iban pasando, sumándose millones de víctimas en toda China y gran parte del mundo por encontrar el codiciado pez. Hasta que un buen día, Yan-Tsé, un niño habitante de una aldea del interior, encontró un extraño pez que agonizaba en la orilla del río. Yan-Tsé lo cogió con sus manos y lo soltó a la corriente. De repente, el cielo oscureció y el agua del río se iluminó, y se oyó una gran voz que dijo: "Yan-Tsé, ¿qué deseas?" y el niño, al comprender que era el fantástico pez por el cual todo el mundo estaba en guerra, dijo: "Tú eres una deidad y tienes más raciocinio que el hombre más sabio. Haz lo que creas más conveniente". Así pues, el pez se iluminó y salió disparado hacia los cielos oscurecidos, donde se convirtió en unos gigantescos fuegos artificiales dorados que se esparcieron por los cuatro puntos cardinales, oyéndose por todo el mundo un enigmático "gracias".


(Relato posteado el lunes 16 de marzo de 2009 en El Pare)

Bloggero con un par de blogs

domingo, 18 de abril de 2010

Balbuceos júnior

Balbuceos júnior fue un hombrecillo nacido abruptamente de cierto atoramiento mental tras un somero tentempié tardío de fuet pan y tomate y algo de Coca-Cola. Fue una tarde de primavera, de abril concretamente, en medio de un tiempo meterológico convulso, loco mediterráneo. Nada más nacer ya le picaba la cabeza y se rascaba la barba estirando de la piel de sus mejillas con tediosos y suaves pellizcos. Allí estaba él, de pie, con casi dos metros de altura mirando la acera bañada por un sol intenso y deseando hundirse en una refrescante ducha tras aquel mugriento parto. Apoyaba sus brazos sobre el mostrador para evitar derretirse y con una cierta sensación de flaqueo en sus piernas, como si todo un abismo se extendiese por debajo de ellas.

Le llamaron así porque cada vez que tenía que dirigirse a alguien utilizaba cinco o cuatro palabras rituales y monotemáticas sin apenas vocalizar, abúlicas, arítmicas y tropezantes. Le mantenía en pie una musiquilla que sonaba de fondo bastante tranquilona a la par que animadilla, entre tropical veraniega y fiestero-hawaiana que le invitaba tumbarse bajo aquella misma acera torrarse cual gamba desubicada y arrastrándose sedienta, acalorada y bailante cual gusano-chicharresco atolondradillo.

Fénix playero

El cómic dominical


Historietista aburrido



*Fe de erratas: En la 1ª viñeta de la última fila existe un error gramatical imperdonable, como es "Y yo me pongo HA hacer [...]". Pido disculpas por los derrames cerebrales que haya causado tal desliz ortográfico.

miércoles, 14 de abril de 2010

Conversaciones telepizza (3)

-Una aventura de Maite Quila, la telefonista generala en “humor implacable”:

-Hola, es la embajada de Laos?
-No, telep…
-Pues póngame uno de chocolate y vainilla…!! Ja-ja-ja-ja
-De acuerdo, apuntado. Una tarrina grande de helado de chocolate y vainilla, deseará algo más?
-No, no… que era coña, que yo no llamaba para…
-Ah, no se preocupe: ya hemos localizado su número y me sale la dirección en pantalla. Desea algo más?
-Pero que no…
-Muy bien, pues serán 3’75 más el plus de 3 euros por broma estúpida, total 6’75. Cómo piensa pagar?
-Oye tía…! que…
-Que cómo piensa pagar, joder?!
-…con diez euros…
-Muchas gracias por su llamada, buenas noches!


-Repartidor nº8:

Le abre una chica morena con el pelo recogido, de bellos rasgos y mirada inquietante, que lo repasa de arriba abajo. Al repartidor nº8 se le empiezan a encender las orejas:
-Hola, buenas. Aquí… (lidia con la bolsa térmica para sacar las dos pizzas. Parece que le cuesta) aquí… ahora, joder! Perdón, aquí traigo las dos pizzas medianas.
-Muy bien, muchas gracias..!
-De nada. (se la queda mirando, un poco nervioso. Ella también lo mira a él)
-Ehmm… bueno, y cuánto es? (el repartidor nº8 da un respingo)
-Ah, sí, sí! Perdona, estaba… bueno, son… euhh (mira el ticket) 34’25.
-34’25?
-Psí… (vuelve a mirar el ticket) No-no, perdona! Ése es el cambio, 15’75, por favor.. Perdona! (la chica le sonríe)
-No pasa nada… (saca su cartera y empieza a sacar el dinero. El repartidor se asoma un poco y se da cuenta que ella está viendo el partido).
-Oye, perdona… no sabrás cuánto van?
-0-1, gana el Barça.
-Genial! Quiero decir… si uno es del Barça, claro.
-Yo soy del barça. (se sonríen)
-Estupendo! Porque mira… (el repartidor nº8 se levanta el jersey y deja ver su camiseta azulgrana).
-Vaya! Qué bueno!
-Sí, los dos somos del Barça, eh…?
-Oye, vienes ya o quéee!?! (voz inequívocamente masculina desde el salón. Ella le da el dinero)
-Ya… lástima que mi novio sea del Madrid. Hasta luego.
-Hasta… (cierra) …luego.


-Una aventura de repartidor nº3, el heavyata zombificado en “cambio de aires”:

-Hijo mío, vale que todo lo que seas en la vida es un repartidor de pizzas pero… de verdad tienes que ir con esos pelos?
-Mmm… quizá tengas razón, mamá: me voy a hacer un cambio de look.
Aquella noche el repartidor nº3 entró a trabajar como siempre, hizo unos cuantos pedidos y le zumbó todo lo que pudo a la moto de vuelta a la tienda, pero como iba zombificado escuchando su música zombificante en los cascos, no se percató del inmenso camión de basuras que se interpuso entre él y su destino. Lo llevaron al hospital. Horas más tarde, salía de allí con la baja laboral pero, lamentablemente, le habían tenido que amputar las dos piernas, tenía la cara desfigurada e incluso se le habían fusionado los codos formando un ángulo extraño (excepcional caso médico). Fue en silla de ruedas a despedirse de sus compañeros de trabajo y se encontró a Timo Robespiérez, el repartidor sagaz:
-Hostia, repartidor nº3… pero qué cojones te ha pasado que no te reconozco?!? Ah, sí: te has cortado el pelo.


-Una aventura de Ataúlfo Benganítez, el repartidor cobarde en “error por comisión”:

-Buenas noches, caballero! Vamos a ver qué tenemos por aquí… de momento coja esta bolsa con las dos latas de cerveza, por favor…
-Dos latas de cerveza, muy bien.
-Sí, y aquí la pizza familiar que ha pedido, de acuerdo?
-Oh, muchas gracias! Cuánto es?
-Pues 21’50, si es tan amable.
-Desde luego..! Mari Paqui, ven un momento a sujetarme la pizza que le pague al muchacho, haz el favor!
Mari Paqui viene y abre la pizza mientras el señor saca el dinero de la cartera.
-Por el amor de Dios, Rigoberto! En esta pizza hay una paloma muerta!!
-Cómo?!
Rigoberto mira la pizza y, efectivamente, encuentra una paloma muerta en el centro de la misma. La cara de viejuno se le enciende de ira demoníaca y centra la mirada colérica en el pobre repartidor.
-Vamos a ver, pero esto qué cojones es chaval!?!
-Yo… yo, lo siento caballero…
Rigoberto empieza a gesticular incontroladamente, a señalarlo con el índice y a soltar tres perdigones a razón de sílaba.
-Cómo que lo siento ni ostias!!? Pero esto es una vergüenza, esto es un insulto!! Me cago en Dios, chaval explícate o te juro que…!!
-Señor, caballero… y-yo, tranquilícese por favor… esto no es mi culpa, yo no sé cómo habrá llegado hasta ahí y yo…
-Una paloma muerta, una paloma muerta!! Por el amor del cielo, pero en qué mundo vivimos??! Te voy a cortar los huevos, chaval. Estás muerto.
-Caballero, oiga… por favor!! Que esto no es mi culpa, que yo sólo soy el que la traigo y…! Por favor no me mateee!
Ataúlfo Benganítez se arrodilla y el viejo le coge la cara con la mano para que lo mire a los ojos:
-A ver chaval… mírame. Ahora mira a mi mujer (que está escandalizada, pero con el repartidor). Dime: te parecemos un matrimonio que va comiendo palomos muertos en las pizzas?
-N-no, no! Por favor, por favor….
-Deja de lloriquear y vamos a hacer una cosa. Levántate. Mira, ahora mismo tú vas a coger esta pizza y te la vas a llevar directa a tu jefe, de acuerdo?
-S-sí, pero por favor no me haga daño, yo…
-Caaaalla! Que aún no he acabado. Se la llevas a tu jefe y le dices de mi parte que sea la última vez que pasa una cosa así, o tendremos más que palabras, sí?
-Sí, sí, sí, por supuesto yo se la llevo, caballero, yo…
-Y luego, coges la pizza de pene de camello podrido y vómito de hiena famélica en salsa de semen de esturión pernambucano y nos la traes, de acuerdo?


-Otra aventura de Carlitos Soplagáitez, el telefonista guasón en “a la carta”:

-Telepizza, buenas noches?
-Buenas! Mire, es la primera vez que llamo, estoy con unos amigos y la verdad que no sabemos qué pedir.
-Mmmm…
-A ver, según esta publicidad… cómo está la pizza hawaiana?
-Uff, malísima, incomestible, no se la daría ni a un perro.
-Vaya, vaya, entonces… qué tal la rolling pizza?
-Realmente vomitiva, el queso parece semen de toro y los condimentos mocos de burra.
-Ya veo… entonces la margarita es mejor opción?
-Hombre, es mejor opción siempre y cuando uno desee que le realicen un buen lavado de estómago.
-Pues entonces qué me recomienda?
-Heligoland.
-Qué?
-El último disco de Massive Attack, buenísimo.

El Rapsoda de la ignorancia

martes, 13 de abril de 2010

Componentes


Que la risa te acompañe

domingo, 11 de abril de 2010

PARTIDÀÀÀÀS!!!


Un usuario descontento con Windows

Escogiendo Fénix




Fénix Justiciero

sábado, 10 de abril de 2010

jueves, 8 de abril de 2010

Buscando sentido al título del blog

                                          Foto realizada por Astrid en cierto parque vienés
:

1. Dícese del único compuesto de palabras aprobado por tedio.
2. Estado de dolor y miedo permanente que, cual llaga, escuece como una herida permanentemente abierta y anuladora del individuo.
3. Día espeso, de torpeza lingüística.
4. Imagen literaria más bonita que inteligible.
5. Estado mental al amanecer, tras levantarse.
6. Frío en la cabeza.
7. Frío dentro de la cabeza.
8. Escarcha dentro de la cabeza.

Mis compañeros seguro que podrían añadir más, pero a priori se me ocurren éstas. Es cierta la primera, por supuesto, a mi me gusta la segunda, pero todas tienen su qué, digo yo.

Fénix de escarcha

domingo, 4 de abril de 2010

Mis relatos de la vida. Hoy... ¡Mi primer afeitado!

El dibujante egocéntrico

Linterno Foscolo y ? en la alacena de la discordia

- Oiga? OIGA?
- Si oigo? Sí, oigo.
- Mire que estoy aquí observando su alacena.
- ¿De dónde llama?
- Pero si ni siquiera me ha preguntado el nombre!
- Pues eso, su nombre y luego de dónde.
- Linterno Foscolo de la Toscana, encantado de hablar con usted de nuevo Camumilla.
- A sí, el italiano, eso fue lo que le serví, no mi nombre. Recuerde que ya le dije que no mirase más mi alacena que me la gasta.
- Ya, ya y entonces me puse a observar su alfombrilla porque de ella no dijo nada. Pero no sabía el plazo.
- No, no, que no la mirase más de por vida. Si usted me entiende...
- A ver, si sus razones tiene por supuesto. Pero ya sabe cómo está la vida y no puede pretender esconder una alacena así.
- De acuerdo, de acuerdo, pero no se lo diga a mi mujer que no soporta estas visitas.
- Claro es que si no habría que tomar medidas.
- Bueno, si se va a poner así... Está bien pero traiga al menos a sus amigas.
- Ellas no tienen nada que ver en esto.
- No creo que sea justo que solo la observe usted vaya. Es un poco egoísta.
- Ya veo por donde va. Vale, pues allí estaré a mediodía, pero esto no quedará así.
- Usted verá, pero la alacena no se puede ver a mediodía.
- Pues me pasaré a la hora del te.
- Yo no tomo te, que ya se sabe lo que pasa luego con la teína.
- No, si yo no voy a tomar te ni pretendo que usted lo haga, solo estoy interesado en la alacena.
-¿Y a qué hora se supone que se toma el te?
- Como si no lo supiera.
- O no, por mis barbas que no lo sé, pero lo averiguaré para entonces.
- Tenga usted unas buenas tardes.
- ¿Y qué día dijo que venía a ver la alacena a la hora del te?

pip-pip-pip...

El Fénix que divaga

sábado, 3 de abril de 2010

Conversaciones de Recepcionista

1. Preguntas y respuestas entre Zanahorio Martillero y Armando Jarana.

-Hola, buenas tardes.
-Sí.
- Hola, ¿en qué le puedo ayudar?
- Tengo algunas dudas y problemas. ¿A qué hora cierra el club?
-A las nueve, pero a menos cuarto cerramos instalaciones.
-¿De verdad?.
- Es tal y como le digo.
- Vaya y ¿mañana?
- Mañana es festivo y cerramos a las 5.
- ¿Por qué?
- Es a la hora que cerramos.
- Eso no es un argumento.
- Es que es así.
- Eso tampoco es un argumento.
- Bueno yo le digo los horarios que hay, pero no se por qué son así.
- ¿Y no se lo ha preguntado nunca?
- Pues no, la verdad es que no me importa.
- No veo por qué no le ha de importar si trabaja aquí.
- Mi trabajo no tiene nada que ver con hacerse preguntas.
- ¿Y cuando está trabajando solo es recepcionista?
- No le entiendo, pero mire se me está acumulando la gente. Si no necesita nada más...
- Pues todavía tengo algunas preguntas, pero supongo que esta gente también. Deberíais contratar a más personas.
- Puede. Buenas tardes. El siguiente, por favor, ¿en qué le puedo ayudar?

2. Carmelo Botomia, Andrea Pilates y Rega Well Vibrations.

- Un Uva por favor.
- Un segundo que termino de hacerle el carnet a esta señora.
- Ah. si no tengo prisa. Yo estoy bien aquí escuchando la música que tenéis puesta.
- Es que tenemos buen gusto.
- Pues es eso que te contaba.
- Ya, si lo mejor en estos casos es asegurarse, que luego no te gusta y hay que pagar todo el mes. Póngase enfrente de la cámara mirando el objetivo.
- Siempre salgo con la chaqueta puesta.
- No se preocupe si aquí no hacemos pasarela de modelos.
- ¿Y no tendréis photoshop?
(risas)
- Serán dos euros.
- Lo que no entiendo es por qué tengo que pagarlos.
- Ya mire yo le doy la respuesta oficial: modernizar el sistema.
- Ya pero bueno... en fin gracias.
- A ti, buenas tardes. ¿Me has dicho un UVA no? Déjame tu carnet.
- Yeah, man! Es que tengo todo el repertorio que ponéis en casa.
- Ya y cuando has llegado has dicho: "Joder, que buena onda". Sí, es que a mi compañero también le gusta y cuando coincidimos pues esto se anima.
- Ya lo veo.
- Serán tres con treinta. Aquí tienes el tiquet.
- ¡Déu!
- Ey que te vas sin el cambio! Con el buen rollo reggae se vuelve uno muy despreocupao.
- Gracias. Rastafari good vibrations!
- Si, eso dice un amigo mío.

Fénix lamiéndose el ala